Agradeciendo lo pasado…

Es muy común en los fines de años que las personas realicen algunos rituales para que el año que entra este cargado de grandes sueños y metas por cumplir.

Hay algo muy valioso que por lo general pasamos por alto y es el AGRADECIMIENTO, agradecer significa asentir ante nuestro Creador por todas aquellas situaciones vividas que aunque pudieron estar entre luces y sombras todas ellas llegaron para hacernos crecer.

Antes de ponerte a planificar lo que deseas alcanzar el próximo año tómate tu tiempo y agradece, recuerda que al estar en esa energía llegará a ti más de lo que tienes y sueñas.

No podemos pretender pedir un mejor estado económico si no agradecemos por todas las necesidades cubiertas durante todo el año y mucho menos si no hemos sido administradores conscientes de nuestros recursos, no podríamos pedir mejores relaciones familiares o que llegue «amor de nuestra vida» sino agradecemos por todas esas personas que están día a día en nuestro camino, llámese familia, amigos, pareja, en fin; agradece por todos y cada uno de ellos, por aquellos con los que te llevas bien y más por aquellos que no ya que están allí para mostrarte lo que debes aprender y así poder escalar cada vez más el camino del despertar.

Agradece por cada amanecer que Dios te ha dado durante todo el año con todos sus matices, porque con cada respirar Él te está recordando que aun estas vivo. Agradece  por los que se fueron, independientemente de la razón de su partida, ya que el tiempo que estuvieron fue el suficiente para aprender de ellos.

Hoy le doy las gracias a Dios, mi Creador por haber estado esperando como un caballero en las puertas de mi corazón, paciente y amoroso, gracias padre por mis orígenes, gracias por la familia que me diste, así como lo hicieron mis padres y mis ancestros estuvo bien para mí, hoy asiento ante la grandeza de ellos; gracias por mis hijos, esos maestros que llegaron para engrandecer mi existencia, gracias por mis amores, ya que de ellos surgieron grandes bendiciones entre ellos mis hijos; gracias por mi nuevo amor que cada día me refleja lo que soy y que gracias a Él comprendo la grandeza de la pareja; gracias por mis amigos de camino y por mis maestros, todos han dejado huellas que me han permitido avanzar en el camino que escogí antes de nacer; gracias por todas aquellas personas que ponen lo mejor de su corazón en el trabajo que me brindan; gracias por todas las necesidades que día a día tu mi Creador solventas; gracias por los dones y por hacer que cada día los descubra más, que mejor manera de agradecerlos que colocándolos al servicio de la humanidad; gracias a todas las personas que han confiado en mi trabajo y me han permitido Ser y Estar… Gracias, Gracias, Gracias…

Feliz Año nuevo para todos, que la Paz que habita en ti florezca y permanezca siempre.

Laura Pineda

Namaste.

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