Todos pertenecemos…

Sistémicamente en un núcleo familiar hablamos de que cada miembro ocupa un lugar, es decir, que todos pertenecen; independientemente de cómo son, cómo actúan, si piensan igual o no a sus semejantes, todos están, todos son, todos caben.

Cuando hay algún miembro que adopta conductas que para la mayoría de sus familiares son inapropiadas, se comienza una especie de revelación contra ese miembro y es cuando hablamos de  «los excluidos» comenzamos a expulsar del sistema a ese ser que posiblemente tenga problemas con el alcohol, con las drogas, quizás tenga algunas conductas de orden ilícito e incluso pueda llegar a ser la prostituta de la familia y al empezar a lanzar improperios sobre él o ella, el sistema familiar comienza a desordenarse y a reclamar que sea «vista» esta persona. Ese miembro podría estar viendo en uno de sus ancestros a esa persona que también excluyeron en su momento.

El sistema familiar no admite espacios vacíos, requiere que alguien lo equilibre y es por ello que a los «excluidos» siempre habrá alguien del sistema que los vean y adopten sus mismas costumbres y de esta manera honrarlos y hacerles un  llamado a pertenecer.

Hoy te veo a ti mi querida VENEZUELA como el gran Sistema Familiar que alberga millones de miembros hermanos que conforman un gran núcleo y donde existe diversidad de pensamientos, razas, gustos, deseos y donde TODOS, absolutamente TODOS PERTENECEMOS.

Hoy VENEZUELA quiero expresarte mi más profundo sentir y te pido permiso para mirarte de ahora en adelante con ojos de Amor, hoy decido darte una mirada diferente y decirte que lo siento… lo siento por cada pensamiento de pesimismo, por cada palabra emitida de humillación, por cada momento que te he juzgado, porque cada vez que lo hago con cada uno de mis hermanos te estoy ofendiendo a ti y por tanto los estoy excluyendo.

Hoy mi hermosa VENEZUELA, Madre Patria, hoy te veo como la grande, todos y cada uno de los venezolanos tus hijos, somos una pequeña gota de agua ante la inmensidad de tu hermoso mar, de tu grandeza, de tu Amor.

Hoy VENEZUELA, te doy gracias por todos los hermanos que me has dado y que me sigues dando. Hoy me veo en cada uno de ellos, hoy reconozco que por cada ofensa que lanzo a cada uno de ellos es una ofensa que lanzo hacia Ti mi Patria y hacia mi mismo.

Hoy veo, acepto, honro y agradezco a todos mis hermanos porque son mi reflejo, por tanto hoy tomo conciencia de los cambios que debo asumir en mi, no es en ellos, soy yo quien debe incorporar en mi pensar, mi sentir y mi actuar, pensamientos, palabras y acción de Amor, de Esperanza, de Misericordia y sobre todo de Humildad, de Respeto y de Agradecimiento.

Gracias Madre Patria, gracias por darme los millones de hermanos que tengo, gracias por tus riquezas de recursos y de gente de gran corazón, gracias por tus enseñanzas, gracias por todos aquellos que no piensan igual a mi, porque de ellos aprendo al verme reflejada en cada uno, gracias a ellos me vuelvo benevolente ya que no podría excluir cuando en algún momento sentí que yo era excluido.

Gracias VENEZUELA por brindarme esta gran familia donde TODOS PERTENECEMOS!

TE AMO, TE HONRO Y TE DOY GRACIAS… GRACIAS POR TODO, GRACIAS POR TANTO…!

Namaste

Laura Pineda.

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